martes, 17 de noviembre de 2009

Arboles

Mother nature
Arboles de mi tierra, centenarios, milenarios
guardaros en el tiempo
que mis ojos aún quieren veros.


Larga, limpia exenta de opacidades
mirada de pestañas de parpados abiertos
corneas, iris tan irisados
que me encuentro en ellos cuando te miro
los ojos no mienten crecen en el tiempo
huidos en el vuelo
hasta llegar a tus pensamientos.
Solo esta lentitud infatigable
esta lentitud lenta
lenta como la naturaleza
como los sueños
con la que la sombra de los arboles
se torna humilde,verde,savia
tronco,hueco,raices en la tierra
enredadas en su simiente
por la arboleda paseas
arbolado de arboles susurrando
entregando asomando el alma
en los ojos verdes de sus hojas
savias ramas de sus nombres
cobijando los años pasados
de estaciones postreras
que tú anhelo construye
igual a lo que a ti me sustenta,
se te asomaba el alma en
los ojos cuando encontrabas los
mios,los guardo arropados
en los momentos dedicados
porque el sentimiento se hace hueco
para guarecerse en cada uno de los arboles
por donde nuestros presentes trascurren
en el tiempo que nos va siguiendo
haciendo de el raíces de arboles que renacen
con sus manos hundidas, creciendo recias
abarcando la vida.
.
Soledad B.

7 comentarios:

virgi dijo...

Leyéndote veía un bosque.
Un bosque ancestral, hermoso.
Por las raíces subían tus palabras hasta las ramas y allí volaban, libres.
Besos, Sole

carmensabes dijo...

Abarcas la vida de un solo trago, con tu poema podemos refugiarnos en las copas de los árboles y sentir el alma detenida.

Hermoso amiga Soledad

RECOMENZAR dijo...

te encontré en mi camino tus palabras me gustaron y mientras te leo...sigo el mío
besos

Rodolfo N dijo...

Precioso,lleno de metáforas que suenan y conmueven
Cariños

Julia dijo...

Felicidades por tu blog, relaja. Hermosos poemas y bellas fotografías. Te sigo desde hoy.
Saludos

salvadorpliego dijo...

Buenos versos y con buena calidad. Te felicito.
Un placer leerte.

Bohemia dijo...

Hija de mi vida que biene scribes, la naturaleza te poseyó, vi su savia en tus letras.
Besos