domingo, 8 de enero de 2012

En el clamor de la noche

Fotografia Soledad Bezanilla


Agua fría e inmaculada
la cúpula de la luz del día
se asoma en semillas aradas en la tierra
donde es posible encontrar la vida
como una emboscada entre las manos
como un encuentro en un islote compartido
donde se escapa alguna noche
entre las sombras de tu cuerpo y el mío
mis ojos buscan eso que nos hace
despojarnos de la ropa
para ver si hay debajo
no solo piel sino alma
Beber los labios de vino rojo
y saciar el abrazo de la soledad vencida
de la pleamar descubierta
donde se nos vuela la mirada
disfrazada de un clamor de caricias
en la carne donde el silencio se hunde
en las palabras oleajes calladas del que ama
Metáforas materializadas en los ojos cerrados
en los encajes tramados
con las hojas del cerezo escondido
en los poros abiertos de la piel encendida
convertida en el gastado pétalo de
una flor liquida y sedienta
cuyo perfume opulento evoca
las noches de insomnio donde los velos
caen en sueños de ardientes cávalas
del remanso de la mañana serena
duerme entre las ruinas
el olor aun liviano de la entrega
El mar limpia las huellas
del cielo caído, del astro entregado
de orilla a orilla de este silencio
hecho cávala arcana
Donde en silencio se ama
y amanece el día y la vida.

Soledad .B

7 comentarios:

artur dijo...

Un placer leerte !!
Buen Año !!

Guillermo Blasco dijo...

Saludos,

Me gusta la forma como encadenas las frases descriptivas. En lugar de describir por partes describes un elemento y esa descripción te lleva a otra. Le da un aire caótico en la primera lectura pero que cobra un sentido más sólido pero igualmente difuminado.

"labios de vino rojo" siempre me encantó esa metáfora (y no la de los rubíes).

Un placer leer.

javier dijo...

Feliz año Soledad. Como siempre, leo tu poema . Casi siempre parece viene acompañado de un sonar de guitarra, pero esta vez, tus palabras me han mecido
como olas y me ha venido a la mente los versos
de Alfonsina Storni
-" Perder la mirada, distraídamente,
perderla y que nunca la vuelva a encontrar:
y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar. " -

Lluvia dijo...

Me encanta leerte pues unes de forma elegante y sobria cada suspiro de tus palabras haciendo que sea imposible apartar la mirada, y como siempre el final deja espacio a la reflexión y a la dicha (esa sonrisa interior que se plasma tras leerte).
Feliz año amiga!!!

AnaR dijo...

Un poema envolvente y sobrio.Me ha encantado

Besos

CyC dijo...

Precioso. Transmite mucho
Salu2!

Agencia Digital Bogotá dijo...

Que hermosas palabras, me encanto visitarte.